VIEJA,
OLVIDADA Y SOLA,
LA MENDIGA VENDE
EL ESPECTÁCULO DE SU MISERIA
SOBRE UNA ACERA CUALQUIERA
DE LA GRAN CIUDAD.
A SU ALREDEDOR,
UN REBAÑO DE ESCLAVOS
SIN VOZ NI CONCIENCIA,
LE ARROJA AL PASAR UNAS MONEDAS
DE SU INDIFERENCIA.
LENTA,
IMPLACABLEMENTE;
LA RUECA DEL TIEMPO
HILA POSTREROS
HACES DE LA VIDA
SOBRE SU CUERPO GASTADO
Y HAMBRIENTO DE PAZ.
YA NO TIENE FUERZAS
PARA LUCHAR.
JUSTICIA, AMOR,
SOLIDARIDAD....
UNO TRAS OTRO
CAYERON CORTADOS
TODOS SUS LAZOS
CON LA SOCIEDAD.
NADA LA ATA,
NADIE
LLORARA SU MUERTE.
TODO SU CAPITAL
DE ABANDONO Y HARAPOS
SE IRA CON ELLA,
SABES DIOS A QUE LUGAR.
Poema del día: "Estaba sentado en una pradera...", de Walter von der
Volgelweide (Austria, ca 1170-ca 1230)
-
Estaba sentado en una pradera
y crucé una pierna en otra pierna,
encima apoyé el codo
y puse en mi mano de apoyo
el mentón y una mejilla.
Así pensé para mi...
Hace 14 horas
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