VIEJA,
OLVIDADA Y SOLA,
LA MENDIGA VENDE
EL ESPECTÁCULO DE SU MISERIA
SOBRE UNA ACERA CUALQUIERA
DE LA GRAN CIUDAD.
A SU ALREDEDOR,
UN REBAÑO DE ESCLAVOS
SIN VOZ NI CONCIENCIA,
LE ARROJA AL PASAR UNAS MONEDAS
DE SU INDIFERENCIA.
LENTA,
IMPLACABLEMENTE;
LA RUECA DEL TIEMPO
HILA POSTREROS
HACES DE LA VIDA
SOBRE SU CUERPO GASTADO
Y HAMBRIENTO DE PAZ.
YA NO TIENE FUERZAS
PARA LUCHAR.
JUSTICIA, AMOR,
SOLIDARIDAD....
UNO TRAS OTRO
CAYERON CORTADOS
TODOS SUS LAZOS
CON LA SOCIEDAD.
NADA LA ATA,
NADIE
LLORARA SU MUERTE.
TODO SU CAPITAL
DE ABANDONO Y HARAPOS
SE IRA CON ELLA,
SABES DIOS A QUE LUGAR.
Poema del día: "La noche anudaba cuerdas...", de María Teresa Roca de
Togores y Pérez del Pulgar (España, 1905-1989)
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La noche anudaba cuerdas
con los montones de algas,
la noche estriada tira
de las proas de las barcas.
La última que vendrá
ha de ser la «Santa Clara».
Los...
Hace 1 día
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