El amor es como un vino
que nos invita a beber,
tentador se nos ofrece
para calmarnos la sed,
si gustamos con cuidado
la dulzura que nos da,
alegrara nuestra vida
y nos reconfortara.
Mas si apuramos la copa
bebiéndola sin control,
además de no saciarnos
beberlo sera peor.
Pues después de la embriaguez,
que nublara la razón,
hay que aguantar la resaca
que nos dejo su sabor.
Y por eso no sabemos
lo que mejor pueda ser,
si de amor beber el vino,
o quedarnos con la sed.
Poema del día: "Estaba sentado en una pradera...", de Walter von der
Volgelweide (Austria, ca 1170-ca 1230)
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Estaba sentado en una pradera
y crucé una pierna en otra pierna,
encima apoyé el codo
y puse en mi mano de apoyo
el mentón y una mejilla.
Así pensé para mi...
Hace 14 horas
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