El amor es como un vino
que nos invita a beber,
tentador se nos ofrece
para calmarnos la sed,
si gustamos con cuidado
la dulzura que nos da,
alegrara nuestra vida
y nos reconfortara.
Mas si apuramos la copa
bebiéndola sin control,
además de no saciarnos
beberlo sera peor.
Pues después de la embriaguez,
que nublara la razón,
hay que aguantar la resaca
que nos dejo su sabor.
Y por eso no sabemos
lo que mejor pueda ser,
si de amor beber el vino,
o quedarnos con la sed.
Poema del día: "La noche anudaba cuerdas...", de María Teresa Roca de
Togores y Pérez del Pulgar (España, 1905-1989)
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La noche anudaba cuerdas
con los montones de algas,
la noche estriada tira
de las proas de las barcas.
La última que vendrá
ha de ser la «Santa Clara».
Los...
Hace 1 día
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