Viniste en al noche
sin que yo te llamara,
encontré que existías
y que yo te esperaba.
Abriéndote la puerta
te deje que miraras....
Un aroma y un sueño,
dejaste en mi estancia.
Yo quise retenerte,
extendiendo mis brazos,
pero ya estaban llenos,
de racimos sagrados.
Sigilosamente,
te fuiste alejando
dejando atrás la vida,
con silenciosos pasos.
Yo vi la tierra oscura,
la primera helada,
como flor entreabierta,
creciendo solitaria.
Pero tu sombra ungida,
de vestidura blanca,
se alejo de mi vida,
besando nos el alma.
(poema de maika ilusión, para todos los que pasen por mi blog,
o me visitéis, a los amigos del corazón los que siempre os llevo,
y a cada persona, que para mi merece toda admiración y respeto.)
Poema del día: "Canto del iniciado", de Patrice Kayo (Camerún, 1942-2021)
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Todas las mujeres de mi padre
maltrataban a mi madre
Pero sus hijos no sabían danzar
Soy yo quien he ocupado el escabel de mi padre
Y mi madre se...
Hace 10 horas
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